sábado, 18 de noviembre de 2017

ADELANTE


Son 28 días ya los que han dejado atrás al infierno y aunque la vida, sigue siendo, en momentos, dura y áspera y ácida, ya no eres, de momento, el mismo.
Te levantas y el mecanismo entra en acción. Por fin te concentras en la lectura, por fin dejas de tratar de resolver problemas que no resolverás pensando; te observas desde fuera y ves algo que se supone que hay que resolver pensando con urgencia. Estás curado de espanto para saber que si haces caso a esas suposiciones alarmistas, te puedes meter en otro lío,   y además, actuar respondiendo a miedos impulsivos agrandaría la maraña y puede terminar hundiéndote. Y para salir del hundimiento utilizarías técnicas que te hundirían más.
No cantes victoria. Sigue caminando. No al día, sino estate atento al momento dentro de la disciplina que más libre te haga, lejos de las cárceles a las que te llevaban los insensatos "me apetece" de cada segundo a los que servías de forma esclava.

Podrías volver a caer. Podrían darte el alta y volver a los infiernos, pero has decidido seguir y pase lo que pase, a las duras y a las maduras, la vida ofrece, (cuando cumples unos años en los que se supone que estás de vuelta  y decaída o decadencia o resignado fatalistamente), inesperadas novedades.  Todo ese peso abrumador se va haciendo bagaje, citando a Manolo García. 
Pero te insisto, cautela, cuidado, no hay prisa, todo está por ver y cada momento por vivir, así que la página vuelve a estar en blanco y no hay teorías totalitarias y entumecedoras que dicten y obliguen por dónde ir. Sólo referencias, imprescindibles pero intercambiables por otras igual de válidas, mientras no te estanquen. Caminas. Ha merecido la pena mantenerte en pie. Quizá mañana la desgracia se cierne de nuevo contigo y vengan otros oscuros días, pero eso no lo puedes controlar y si ocurre, pues qué le vas a hacer; si no, la vida es tuya....Adelante.

jueves, 2 de noviembre de 2017

SI


Porque me estás diciendo en ciertos momentos, pero sin pruebas, que NO,  y lo sueles hacer con preocupaciones sin sólida ni objetiva base racional; porque en este caso nada es irreversible y todo está dando la vuelta en la buena dirección, en contra de todos tus negros y pasados (no siempre pasados) pronósticos fatalistas absolutos, yo te diré ahora que tengo fuerza para pensar que SI.

Porque me dices a veces un NO alarmista de pánico, presentándome en la mente y en sueños de pesadilla telediarios que informan sólo de la parte oscura y apocalíptica del mundo, la tierra, la vida, el universo y mi ínfima persona, y aunque no aspiro a totales plenitudes brillantes sin ninguna nube alrededor, pues sé que eso no existe aquí, te volveré a decir que SI.

Y te digo que SI, porque hoy, un día más, ahora, avanzamos y seguimos de pie y yo no veo en mi contexto otra derrota que la ausencia total y definitiva de la vida, y ni siquiera eres capaz de demostrarme que aun siendo mi cuerpo muerto el día que llegue  a estarlo, al segundo siguiente sólo habrá una NADA absoluta; espero y sigo contra todas las debilitadas esperanzas porque me he movido por abismos y ahora os localizo, patológicas obsesiones de maleza, y no os responderé, ni daré de comer a vuestras ciento cincuenta mil opciones negativas que me planteáis en hipótesis a cada posible peligro, pues si os respondo, me capturáis con el doble de interrogantes.

Vivo con vosotras, dudas, y cuando buscáis mi irritación o una respuesta violentamente cínica y desesperanzadamente rabiosa a la vida, con el miedo que generáis, os miro a la cara y no os responderé de mala manera, de ninguna manera, ante la inquietud de algunos minutos, sino que  al contrario, en presencia de toda vuestra oscuridad, brilla muchas veces y muy fuerte en mi interior, una luz dolorosa pero protectora y cálida, con la convicción de que caminamos, como dijo aquel argentino, hasta la victoria siempre, pero no de patria o muerte, no de guerras ni batallas entre los diversos componentes de la raza humana, sino la del AMOR cotidiano y universal, que cura heridas del alma, y abre en este momento mi sueño de cierta paz, que me hará sentir en momentos  la mayor dulzura jamás imaginada en vivencia alguna.

SI.

jueves, 19 de octubre de 2017

QUIERO JUGAR LA PARTIDA




Si todo el ruido que corre a veces por nuestras venas emocionales en manera de invisibles lágrimas que quieren brotar a toda costa, y que es una muestra de nuestras negras y temporales impotencias ante horas de intenso dolor y miedo, si ese ruido fuera sólo eso, sólo dolor y miedo, y nada más, entonces no tendría sentido alguno seguir para mí.

Pero uno sigue pues cree que detrás de ese mal que todos tenemos en mayor o menor grado, hay algo que le da un sentido positivamente supremo, brillante, total y profundo. Por supuesto, ese sentido nunca lo descifraré con las leyes o la matemática de este mundo, nunca con lógica o sentido común, ni con todos los libros del mundo además de que, con nuestra lógica, sacaría conclusiones fatalistas (es injusto y bla bla bla). No tengo poder de descifrar eso, y a la diosa razón la veo muy pobre de armas ante la vastedad del misterio. Ni siquiera sé si esa incógnita de resultado positivo, la resolveré en otra vida, porque no soy capaz de imaginar si existe eso.

El sentido sólo lo presiento cuando veo la cara de la cruz que ésta lleva brillántemente implícita en ocasiones, aunque haya momentos de absoluto túnel negro. Y a veces, ese sentido se aparece en la calma y sonrisa de amor posterior a los truenos. En todos los bellísimos deseos de muchas personas; deseos de unión, paz y cariño universal. En esta vida, en este mundo. En el abrazo cómplice al doliente, en las preciosas rosas que salen en las espinas, en una caricia o en lágrimas sonrientes de alegría y consuelo, en la presencia de tantas pequeñas velas encendidas en medio de una gran oscuridad, en aquel amigo al que tanto quieres, en tantas buenas personas que se han cruzado por tu camino y que no hubieras conocido de haber llevado una vida convencional.
Hay muchas cosas que justifican o pueden explicar infiernos de horas y días. Por eso es necesario seguir.

domingo, 8 de octubre de 2017

Eso es TODO


A pesar de la fresca temperatura, el cielo está completamente azul, sin ninguna nube. A pesar del otoño, el árbol central que se cuadra ante mi ventana, majestuoso como siempre, sigue luciéndose verde, como su alrededor. Al fondo el precioso caserío de pared blanca y tejado rojo. A la izquierda el mar.

Suena Van Morrison y tengo un café con leche en la mano. Eso es TODO.

sábado, 16 de septiembre de 2017

EL SENTIDO KOMUN


  Quizá nadie debería de tener el derecho de auto-proclamarse cuna de la civilización y de la ilustración, mientras en el mundo sigue muriendo mucha gente de hambre y a su vez se siguen despilfarrando enormes cantidades de capital monetario  en armamentos de guerra.
   Cuando la política es siempre inevitablemente maquiavélica, los líderes de las naciones mundiales parecen haber perdido (desde ese inevitablemente corruptible punto político) parecen haber perdido, digo, repito, el sentido común y hasta el de la realidad, de modo que las palabras "derechos humanos" parecen ser puras muletillas retóricas que utilizan dichos políticos en sus "democráticamente" esplendorosos y populistas discursos de consumo interno. El verdadero significado de esas dos palabras parece importarles un comino en muchas ocasiones.
        
      Pero no. No.
      Lo más probable es que todo lo que he dicho en los dos primeros párrafos no sea más que una serie de disparates y la verdad sea que en el fondo, quien está fuera de la realidad sea yo mismo. Al fin y al cabo, soy yo quien debe de tomar medicinas psiquiátricas para equilibrar su vida y alguien de esas características, según el diccionario (del que ya sabemos que nunca puede equivocarse) no puede ser normal, y en consecuencia, tampoco puede tener sentido común.

        O quizá lo que simplemente ocurre es que no soy capaz de comprender absolutamente nada de todo. Es lo que hay.

domingo, 3 de septiembre de 2017

NO ME GUSTAN LAS FRONTERAS

Cuando estoy delante del ordenador de mi padre y veo el mar y el monte me da por pensar que estoy en Euskadi. Cuando camino por la bahía de la Concha pienso que estoy en San Sebastián. Cuando veo los desinformativos pienso que estoy en España y también parece que en Europa.
Sin embargo, hace tiempo que se me quitaron las ganas de definir mi identidad en función del lugar que me ha tocado pisar diariamente por accidente. Por casualidad nací en Eibar, por casualidad vivo en San Sebastián. Yo no le pertenezco a ningún lugar. No soy de Euskadi (en el sentido de propiedad), ni de España, ni Europeo, ni me SIENTO terrícola por vivir en la tierra. Yo soy un ser humano que pertenece a su familia y a las personas que quiere y le quieren. Sólo de ellos soy. De ese lugar de encuentro llamado cariño.
Pero estoy muy agradecido, o me siento muy afortunado, de vivir en un lugar donde tengo alimento, medicina, techo y encima no hay guerras, pues sabemos que en otros sitios, santos inocentes, que no han hecho nada malo (muchos enfermos que sufren horrores en occidente tampoco han hecho nada malo) no tienen todo lo que yo tengo, sólo por vivir donde viven. Y eso me parece terrible y pienso que el ansia del poder y la ambición, son asesinos universales desde tiempos inmemoriales...
. El mundo, en fin....¿Ya cambiaremos? ¿Estamos a tiempo? La razón parece indicar que no.
Por otra parte también los que tienen comida, techo, medicina y viven sin guerras, sufren muchísimo, aunque en el autobús y en encuentros casuales en la calle digan que están bien, muy bien; y sufren mucho, simplemente, porque, tal y como me dijo una amiga, estamos vivos.

Un abrazo a tod@s.

miércoles, 30 de agosto de 2017

POR QUÉ ME GUSTA PAUL AUSTER

Me gusta Paul Auster porque en sus novelas va directo al grano. Es decir, a lo que hacen los personajes, a lo que piensan, a lo que les pasa en solitario o interactuando entre ellos; habla de lo que ocurre en general en medio de todos los entresijos de hechos, pensamientos y diferentes posibilidades de acontecimientos, además de abundar en la psicología de sus personajes. También me gusta porque cuenta historias dentro de historias que van dentro de otras historias dentro de la historia general. Y lo hace sin enredarte y sin que puedas perder el hilo.

Auster me gusta porque no pierde el tiempo en lo que no me llama nada de las novelas: lo circunstancial o descriptivo. Me importa un rábano si el lugar donde están ocurriendo los hechos tiene techo alto o bajo, ventanas grandes o pequeñas, o si la acción de las novelas transcurre en medio de escaleras o lamparas y muebles de un color o de un tipo X, o en medio de paisajes y calles de un tipo determinado de características físicas Y sobre todo, no me importa nada si los personajes llevan bigote o gafas, son rubios o morenos, tienen la cabeza grande o pequeña. En fin, no me dicen nada, y me son algo indiferentes, las descripciones físicas en general. Lo cual es mi problema desde luego.

Pero como digo, Paul Auster no escribe en sus novelas sobre casi nada de lo que digo en el segundo párrafo(cosas circunstanciales que me suelen impacientar un poco).  Pero sí, y mucho, de las cosas que nombro en el primer párrafo, que son las que me interesan por encima de todas las demás. Muy por encima de las descriptivas. 
Además, pienso que Auster me gusta por el modo en que me cuenta las cosas, y no por las cosas que me cuenta; disfruto con cada párrafo suyo. Me parece que escribe gran literatura. Y no es casualidad que guste a público y crítica.

Acaba de publicar su novela "4 3 2 1" y aunque tiene novecientas páginas y pico, yo sólo llevo unas pocas leídas y ya me tiene cogido; y no creo que le suelte hasta el final, leyendo lento o rápido, eso ya lo veremos.

martes, 29 de agosto de 2017

EL SENTIDO DE LA VIDA


Hay quien opina que la vida no tiene sentido. Para mí sí lo tiene. Las buenas personas y la gente que lucha por mantener buenos valores y los derechos humanos. 
 Como agnóstico o incluso creyente,  para mí el sentido de la vida estaría en la lucha por el bien, por el amor, por tratarnos bien unos a otros, por aportar luces de humildad y bondad dejando  de lado orgullos tontos y odios.

        ¿Buenismo o cursilería? ¿Sentimental?


       Si quieren llamarlo así para descalificar esas ideas, que lo hagan. Yo prefiero lo nombrado a ser un cínico lleno de rencores e ideas y planes constantes de venganza. No quiero vivir peleándome por ninguna escalera. Que me llamen bonachón o sentimental, como si por ello fuera un poco tonto, no me importa, pues pienso que la inteligencia está al servicio de la bondad.

          Los malistas son muy listos pero no creo que les interese la inteligencia si no es para su propio provecho.

         Cuidado. No estoy diciendo que yo sea así; no estoy diciendo que yo sea inteligente y bueno. Tengo muchos fallos y no soy lo humilde que me gustaría ser. No estoy diciendo pues, que yo sea buena persona. Estoy diciendo que el sentido de mi vida está en tratar de serlo. Y se puede ser muy feliz con ese sentido; es más, a la inversa, si eres feliz serás mejor persona (a no ser de que seas un cabrón de fábrica). Lo digo porque, en contraste, hay gente que piensa que si vas de bueno, o eres bueno, te tomarán el pelo y serás infeliz. Lo de "de bueno a tonto hay un paso" y tal. No estoy de acuerdo; se puede ser bueno y protegerte de los grandes listillos, simplemente evitándolos y rodeándote de buena gente. Que la hay. Y mucha. La he visto, la he conocido.
      Se trata de intentarlo cada día. Ese sería el sentido para mí.
        

domingo, 27 de agosto de 2017

ADIOS CAMPEONITA, BIENVENIDA AMIGA


Nuestro emparejamiento terminó y no volverá pero gracias por el amor que me diste, por las veces en que tu presencia me curó, por perdonar el daño que te hice a veces. Eres Grande, una bendición y te mereces a  alguien que te responda como yo por mi mala salud nunca podré responderte.
 
 Gracias por todo pero ahora, aun siendo buenos amigos, cada cual debe partir por diferentes caminos en solitario:
               Y como dice la canción anterior:

          "Zin dagizut, izan zarela ene bizitzaren onena, aitortzen
 dut, ez dizudala inoiz gezurrik esan eta, zaude zihur, ezin izango zaitudala ahaztu inoiz, baina orain, maitia lehen baino lehen aska gitezen"
         
            "Te juro que has sido lo mejor de mi vida, lo confieso, nunca te he mentido, y estate segura, nunca te podré olvidar, pero ahora, amor, soltemonos cuanto antes"....

sábado, 26 de agosto de 2017

RESPIRA


      No me digas que todo va a ser siempre así, porque por lógica es imposible.
      No me digas que vas a ir a peor porque no tienes ni idea de lo que va a pasar mañana.
      No me digas que lo tienes crudo, cuando quizá, quién sabe, por un giro del destino, sonrías
     y vuelvas a no parar de reír y a hacer  reír.
      No me digas que estás acabado porque puede que en poco tiempo seas más feliz de lo que nunca soñaste.
      No me digas  cuentos tristes sólo porque hoy estás algo triste, no eres objetivo, nada sabes,
      y te digo y repito que quizá la vida tiene preparada para ti la más bella y tierna y maravillosa de las sorpresas.
        Así que no me digas nada, sal a la ventana, mira las luces en silencio de pensamiento,
 y piensa que dentro de un rato serás tremendamente afortunado.
          Bien alimentado y sin dolores físicos, entrarás en la cama limpia y disfrutarás del inmenso placer de estrecharte entre sábanas y dormirte en una sonrisa hoy sí.
          Mañana, repito, de mañana nadie sabe, para qué seguir con eso.
        Respira.

lunes, 21 de agosto de 2017

SI TODO FUERA PERFECTO.


  En puntuales momentos suelo pensar que casi todo lo que hacemos y hablamos, lo que nos contamos y lo que dicen los telediarios, Internet  con Google, los libros, la prensa de todo tipo, y las explicaciones que constantemente damos sobre lo que hacemos ante nosotros y ante los demás, o lo que escribo yo mismo como todo el  mundo, es, todo eso, sólo un ingenuo modo de disfrazar el caos que es esta vida y del que nadie tiene TODA la explicación, ni muchísimo menos.
      Menos mal que no lo pienso a menudo.

    Pero y si todo fuera de otra forma y las piezas más espinosas encajasen, si todo fuera tan fácil como inventarse un lema, poner una pancarta y creérselo, si tú vida no nos traicionaras en tus cientos de contradicciones, si dos más dos fueran siempre cuatro y todo fuera  perfecto esto no sería ni mucho menos, aburrido. Porque esa última afirmación es otro artificio pseudo-literario que nos montamos para consolarnos: "Es que si todo fuera perfecto la vida sería muy aburrida, no habría nada que arreglar". Mentira, porque el aburrimiento es una imperfección y si todo fuera perfecto y bueno esto sería genial, el paraíso absoluto. Nadie dijo que el Imagine de Lennon llevado a la práctica sería aburrido (ni demasiado cómodo, como si para ser felices deberíamos de pasar calamidades)  por si acaso. Pues eso.

domingo, 13 de agosto de 2017

LO MEJOR QUE SE PUEDA


Por mucho que a veces pasen los días y uno no encuentre sentido mínimamente explicable a lo que pasa, o crea que no vive en el mejor de los mundos, el caso es que estamos Aquí. Sí, ya sé, sin instrucciones ni hoja de reclamaciones, aquí nos trajeron y nos encontramos, no nos consultaron.

Cierto, pero como no nos vamos a suicidar, resulta que sería bueno pensar que por algo estaremos aquí y si aun ni siquiera hubiera un algo, una razón, un sentido, y todo respondiera a un absurdo,  muchos de nosotros no lo deseamos por dentro; muchos deseamos coherencia, sol, esperanza, música, colores, ilusiones en belleza, vibrar y disfrutar; y muchos deseamos el bien, la belleza y el amor. Y si hay que sufrir que sea en pos de cosas mejores.

Pues aquí estamos para intentarlo. Aunque a veces, por salud, tengamos que estar quietos, y a la espera. Malos tiempos, buenos tiempos, aquí seguiremos en favor de todo lo bueno que podamos encontrar. O por lo menos así lo haré yo. Lo mejor que pueda o quiera. O lo mejor que quiera o pueda.

domingo, 6 de agosto de 2017

EL ABRAZO ABSOLUTO


   A mí me gustaría poder dar y recibir el abrazo más reconfortante de todos los que se puedan dar jamás. Un abrazo donde descansar y ofrecer enorme descanso. Donde depositar las escondidas lágrimas de todas la vísceras, el CO2 anímico que la otra parte expulsara de inmediato a cambio de un intercambio de oxígeno anímico de grandes dimensiones.
      Me gustaría abrazarte y que me abrazaras siendo unidad  en alivio total y donde ambos, en abrazo, nos desprendiéramos de todos los restos de rabia, aspereza, acidez ordinaria punzante, y recibiéramos del otro, dulzura, calor, color, viveza sanadora de las heridas del olvido  y de la tristeza y la angustia (miedos, que todos vienen a confluir a esos lugares). Un abrazo donde desapareciese toda alienación y extraña nostalgia y nos sintiéramos por fin, en casa,  ya, sí, meta y gloria, abrazados en el mayor de los posibles paraísos de la tierra.
         Un abrazo, insisto, de luz y de reposo y de alegría liberada de los oscuros agujeros del sentimiento que las cicatrices del tiempo nunca consiguen cerrar del todo, para que dejasen de sangrar. Un abrazo absoluto. Para ti y para mí. Para perdernos en él, y encontrar y recuperar todo lo que vamos perdiendo de gran valor en medio de esta vida, en ocasiones, muy salvaje.

domingo, 9 de julio de 2017

QUIETO



  Trata de observarte como si te mirases desde fuera. Observa la reacción de miedo ante una situación que te ha ocurrido tantas veces. No intervengas mentalmente. Acepta tu tensión. No te cabrees. No pienses "otra vez, mierda". No pasa nada. No hay cosa imprescindible en esta vida que no puedas cumplir. Lo demás, que tanto te preocupa al caer en la misma reacción--sensación, no importa. Porque observas esa reacción y sentimiento y lo aceptas aunque no te guste. 
No necesitas hacer nada especial, cambiar radicalmente sólo lo empeora todo. Cuanto más te empeñes por cambiar lo que nunca pudiste cambiar, menos cambiará y más te frustrarás. Vete dejándole a la vida pasar y observate sin actuar salvo cuando sea imprescindibe. No actúes según impulsos o miedos. Vive con calma cada momento. Vuelve a ti en cada momento. Pon toda tu atención en este momento y en ti. No tienes otra cosa que hacer y es lo más importante que puedes hacer. Eso que tanto te importa ahora es una chorrada en el fondo, que se resolverá o no, y no importa que lo haga o no a largo plazo. Te lo aseguro.

Luego la vida ya se encargará por sí sola de decidir lo que tú vayas haciendo espontáneamente. No vuelvas a encarcelarte en chorradas que parecen importantes y te pueden destruir. Que hablen ellas si quieren y no tú ya más.

jueves, 6 de julio de 2017

¿CÓMO ME FUMO ESTA VIDA?



  Tras nueve años calamitosos de depresiones e ingresos entre mis 33 y 42 años (2005-2014), y tres buenos tras el 2014, ahora, en 2017, tengo que empezar a fumarme la historia  de mi vida de otra manera. Otra vez.

Lo que me ocurrió entre 2014 y febrero o marzo de 2017 fue una evolución. Le pegué una patada al deber  por el deber y  a un elemento castigador que ejercía sobre mí a diario yo mismo, y sin dejarme disfrutar además. Con esa patada bastó y todo mejoró. Fue un consejo psiquiátrico del hombre que conoce mi cabeza mejor que yo.

Sin embargo, debido a mi trastorno bipolar, en febrero padecí una euforia molesta que derivó en una fuerte depresión en abril. Ingreso y confusión.
Volví, tras el ingreso, a lecturas de 2014; libros de auto-realización, el Ser, la Fuente,  el poder del  Ahora, en fin, quería curarme. Esos libros me los prohibió de alguna manera hace tres años, el psiquiatra que me conoce desde hace 22 años (el hombre del que hablaba arriba).Esas lecturas no son malas si  no hay patología, pero con la que yo sí tengo, que además de bipolaridad incluye obsesividad (personalidad anancástica, la llaman los expertos), mi médico me dijo que sí; argumentó que la práctica de la teoría de esos libros requería constancia; y según él a mí la disciplina y todo lo consistente en constancia y culpas consiguientes me iba fatal en mi vida, pues las obsesiones , miedos y las dudas de toda disciplina (aplacadas en gente "normal") a mí se me disparaban a lo bestia (por patología de culpa, ja) hasta destruirme;  la famosa y aplaudida y cacareada disciplina era (y por lo visto es) por tanto, un problema para mí, más que un elemento de ayuda; me reiteró pues, que esos libros que leía entonces promovían de alguna manera esos elementos que yo encajaba fatal (otros lo hacen muy bien)  y que me pondrían peor. Dejé de leerlos  y de  intentar aplicarlos

Tras el ingreso de este año, ya digo, volví a ellos y tuve muchas crisis de ansiedad y momentos en que creía que tenía la llave de la vida en el bolsillo, nada menos. Predominó la ansiedad... No sé por qué. Sólo sé que el mismo médico del que vengo hablando, me ha vuelto a desaconsejar esos libros nuevamente. Ayer mismo, tras seis días de gran ansiedad.

Lo que tengo que hacer ahora es fácil. Mantenerme en tierra de nadie (no mucho sufrir, no mucho disfrutar todavía), leer algo de literatura y quizá algún día escribiré de forma mucho menos prosaica sobre todo lo que ha pasado y está pasando y estoy comentando por encima. De principio a fin. De momento sigo asistiendo a un centro y sigo asistiendo a MI vida  (que no me parece mía ya) de una manera estupefacta, ante semejante rompecabezas de paradojas.

Porque aunque duele, su gracia tiene.. Todos dicen que si quieres conseguir algo en esta vida vas a necesitar determinación y disciplina. Y resulta que por mi enfermedad y personalidad patológica consecuente, esos dos elementos me destruyen. Tengo que vivir al minuto, como los animales, y con unos mínimos, para que no me dejen familia, amigos y novia, (que paradójicamente me quieren) y sin hacerme programas ni proyectos (los dos libros que escribí no estuvieron planeados, (ni siquiera la diplomatura); salieron y no puedo planear escribir un tercer libro por lo ya explicado; igual saldrá, igual no))....
Por si fuera poco, y lo más importante, tampoco puedo aspirar a mucha paz interior, pues se supone que esta te la dan las enseñanzas budistas (y todas sus equivalentes) o aquellas basadas en el aquí y ahora; o sea, en la auto-realización. Y mi auto-realización ya es imposible pues para llegar a ella hace falta constancia, que es algo que no debo de utilizar pues me hace daño.

Bienvenidos al circo de mi vida. De momento me lo voy a tomar con pachorra, espero y me gustaría. No podré conseguir lo que quiero pero me libro de algunos engorros también. Y así.
 Os quiero.
O eso creo, yo ya no sé nada.

jueves, 29 de junio de 2017

AMANECE

Amanece en Donostia. Las cosas seguirán siendo igual. Yo seguiré teniendo los mismos defectos y la gente seguirá actuando igual.
Pero todo va a ser nuevo desde otro prisma.
Mi actitud hacia lo otro y sobre todo hacia mí, ya no es la misma. El juez, el etiquetador, el calificador del cómo se debe y cómo no, va desapareciendo en mí. Al pensamiento que todo lo analiza ya casi no le hago caso, y trato de  centrarme sólo en abrochar  los botones de lo que hago en cada momento; cuando la mente me halaga o cuando me afea la conducta no me la tomo en serio en ninguno de los dos casos. Yo, por dentro, elijo no vivir clasificándome o programándome en aras de resultados, elijo no vivir dependiendo de unos resultados externos que en realidad no tienen nada de esenciales, digan lo que digan.

Sólo sé que soy una persona con 45 años de vida y que me gustan unas cosas y me desagradan otras pero no voy a depender de que esas cosas se cumplan como yo quiero, y podré vivir  a mi modo y sin hacerle daño a nadie: sin forzarme, sin reñirme, sin violentarme. Las cosas son igual, sí, pero yo ya he decidido no vivir dependiendo de si salen bien o mal, de si hago o no, porque yo ya estoy bien como estoy. Digan lo que digan y sobre todo diga lo que diga mi tirano interior.

lunes, 26 de junio de 2017

TIEMPO


A veces tener tiempo libre te hace sentirte algo esclavo del vacío,  pero te equivocas si te crees eso, pues no eres una máquina con gps ocio--turístico interno que sepa qué es exactamente lo que apetece o conviene hacer en cada tiempo libre. Sea lo que sea, en esos casos, cuando no se me ocurre nada que hacer, no pienso ya que esté perdiendo el tiempo ni hago caso a la vocecita del "deberías estar haciendo otra cosa más provechosa" (¿provechosa para quién? A veces es más provechoso para según qué estados, no hacer algunas cosas)"; a veces me quedo mirando a esos pensamientos que nunca me han llevado a buen puerto al hacerles caso en primer impulso. Sólo les miro, no obedezco. 
Porque no hacer nada supuéstamente "provechoso" (qué provechoso está quedando el mundo con tanto esfuerzo, tantas horas de trabajo, tanta competitividad y  tanto campeón del estrés a tope, por cierto) es una forma de vivir a veces, y si se hace algo "provechoso", otras veces, no es para no ser gandules sino para escapar de nosotros, pues no aguantamos  el parón de actividad porque vemos que puede venir el lobo del tedio o vacío, y eso, No, socorro. Mejor estresarse y matarse a hacer cien mil cosas, muchas cosas, un montón de hacer y hacer y siempre hay que hacer; así nos han educado. A qué te dedicas...Ni el sitio donde vivo, ni mi oficio  o actividad, me definen, oye. 
Sí. Hay que estar ocupado. Que te ocupe algo tu ser para que no pienses, como si siempre pensásemos pesadillas  y no pudiéramos pensar cosas edificantes y agradables. A veces parece que preferimos ser abducidos por ocupaciones que libres (esto último parece muy aburrido).

Lo bueno viene si aceptas esos vacíos o zonas desérticas temporales. Esas situaciones al otro extremo de las grandes sensaciones donde las cosas ordinarias simplemente son. Yo creo que todo es siempre igual, lo único que se puede cambiar es la manera en la que aceptas y ves los tiempos muertos y los conviertes en vivos aceptándolos como parte de tu vida, incluyéndolos en tu día con naturalidad, porque en el fondo parece que queremos que todo vaya siempre saliendo perfecto, pacífico, vibrante y brillante, todo el rato además, insisto, y si no, si hay síntomas de oscuridad o decaimiento (que siempre terminan apareciendo inevitablemente), como que no nos gusta nada y escapamos creando a veces más oscuridad, rellenándola a lo loco con garabatos de pasatiempos a veces muy insatisfactorios. 
Pues quizá, entonces, repito que será mejor vivir con esos tiempos muertos y darles título de vida a veces,  y tratar de mirarlos con luz, que estar esperando algo bueno que no te va a venir, o sí, pero mientras tanto eres preso de un tiempo que por lo visto debes de rellenar con hastío y el ceño fruncido. Para qué asquearse.

Además, es imposible estar sin hacer nada. Primero porque la cabeza trabaja gratis y con ahínco y segundo porque aunque estés sentado sin actividad externa, si no piensas, lo que estás consiguiendo es convertirte en una persona más tolerante que no rechaza sus pensamientos ni sus vacíos, que acepta que las cosas sean lo que son y como consecuencia estarás más en paz contigo al estarlo con las cosas, el tiempo presente y la situación. Y serás más tolerante con otros. Así que es cierto, nunca el tiempo es perdido y todo sucede por y para algo. Lo malo, además, termina por traer algo bueno muchas veces, porque no dura cien años, así que tan malo no será.

viernes, 23 de junio de 2017

SALUD

Bien, al final no pasa nada. Qué va a pasar. Unas tres semanas con crisis de angustia, entre ellas del sábado al miércoles pasado, seis horas en urgencias antes de ayer, pero, no es depresión. Acople de medicinas y los adecuados ansiolíticos. Estos dos últimos días he vuelto a ser yo en estado natural y tranquilo, prácticamente feliz, aunque el miércoles creía, (cuándo aprenderás que no suele  ser para tanto al final), que el mundo se me caía encima.

Y esto va a ir bien, o mejor dicho, hoy ahora estoy muy bien y el tema medicamentos está regulado; mañana será igual, como si hubiera tenido fiebre y punto. Que vuelve a pasar, pues medicina de rescate; la ciencia está para algo, a pesar de haber tanta gente que lo sabe todo sobre todo.

Y todo va a ser para mejor, y todo va a ser para aprender, y todo va a ser para conocerme mejor y para quererme más, y para andar por la vida con paso firme pero más tranquilo, mucho más tranquilo. Nunca digas, de todas maneras y por si las moscas, no tengo ninguna duda, pero al fin esto tiene buena pinta, y aunque en los días de angustia (provocada por errónea medicación) pienses que lo que habías aprendido no sirvió y que vuelves a lo mismo, la desesperanza no aguanta un día, y SI que has aprendido en cuanto despiertas de la fiebre de la áspera ansiedad sin razón externa. Y no es mérito mío. Son muchos años con esta historieta y al final uno coge, por intuición salvavidas, el atajo más benigno para él; ya no queda otra y la negatividad se va yendo porque no le das fuego; la miro, la veo, veo mis rechazos, no los rechazo, y me trato de tratar bien. Se terminan por ir esos rechazos.....

SALUD.

miércoles, 14 de junio de 2017

POR QUÉ NO VEO EL TELEDIARIO



No veo el telediario porque allí nunca me muestran las sonrisas, que, a pesar de todo, veo a diario en diversas caras queridas. No veo el telediario porque en él nunca me han enseñado lo que algunas personas humildes que han sido muy maltratadas por la vida pero que hicieron las paces con el pasado, me han enseñado sobre la existencia, sobre mí, sobre la dignidad, o sobre cómo defenderme de las ofensas de la vida sin violencia. Esa gente no tiene ni idea de que me ha enseñado y me enseña cada día y nunca saldrán en el telediario. Hace no mucho, al sentirme mal, me alejé de mi compañía de amigos y dados unos pasos, rompí en llanto apartado, en una crisis de angustia, y vi a mis dos mejores amigos a mi lado, mirándome con seriedad pero con respeto y cariño y con su sola presencia me lo dieron todo. Todo. ESO no sale en el telediario y estoy seguro que pasa todos los días en muchas partes del mundo.
No veo el telediario porque allí no estás tú (ya sabes quién eres) ni tú, ni aquella otra, siempre presta a hacer un favor, siempre prestos a ayudar. No lo veo porque en él no aparecen aquellos que aman a pesar de todo y que desean amar aun habiendo sido rechazados. No veo el telediario para no sentirme enemigo de quien me diga que lleva el mal dentro, porque ya no me importa lo que haga o diga ese quien. No tiene ningún interés para lo mejor de la vida.
No veo el telediario porque todos los días me cuentan la Historia desde los mismos patrones maniqueos y porque allí el sufrimiento no se muestra como algo significativo que dé sentido a la dignidad de muchos humanos sino que la mayoría de las veces me lo enseñan como entretenimiento de fuertes sensaciones y casi nunca me informan de lo que necesito saber. Nunca me ha sucedido nada que salga en el telediario y no me ha ido como en disneylandia tampoco. Pero da igual. No cuentan lo bien que me va muchas veces tampoco y casi mejor.
No veo el telediario porque casi nunca me hablan del Bien, sino del "mal", de competiciones deportivas, de la catástrofe (nunca de la maravilla permanente también) del clima y de poco más, como si sólo existiese eso, cuando en realidad lo que existe es mucho más que eso y mucho más hondo que eso, y es lo único que da verdadero sentido en mi vida a "eso" que ellos llaman "cruda realidad" y no se cansan de repetir minuto a minuto.

viernes, 9 de junio de 2017

OLAS


La vida en sus formas no se mantiene nunca fija en un punto. Todos lo sabemos. Mucho mejor. Mejor que no sea un estanque permanente de quietud total. Tras la calma vuelven las nubes, la lluvia y la tempestad y así sucesivamente, sí, luego un poco de aire fresco agradable y luego un calor insoportable y....
Contamos también con días geniales soleados muy agradables entre medias, que te pueden engañar tanto sobre la totalidad y lo absoluto, como los días negros. Todo es tan multicolor, que en extremo, es mejor que te tomes hasta una mismísima crisis de ansiedad como una aventura o un paso de escalada de montaña que te ha tocado subir. Pues eso es la vida.
Si estás alerta, si te levantas y sigues caminando y mantienes los sentidos puestos en lo que estás haciendo, por mucho que corras peligro y te esté doliendo, todo se puede convertir en un juego, si aceptas las reglas de dicho juego. Y mejor aceptarlas. Mucho mejor. La otra alternativa es la queja tipo pataleo o auto-compasión que no sólo no ayuda a mejorar nada, sino que todo lo empeora.
Y las reglas pueden ser que a veces no puedes hacer nada de lo que quieres, ni lo puedes hacer como quieres, y para qué frustrarte y pegarte contra la pared y desesperarte, repito. Tomarlo con filosofía se solía decir....
Tu mente a veces puede coger velocidad y provocar emociones de miedo. Míralo, quédate con él, camina con música mientras sientes tu cuerpo y Vive absolutamente como entre olas de vaivén, algunas agradables y suaves, otras que te golpean y noquean por momentos. Porque el miedo se va por donde ha venido así. Y aunque todos los estados de ánimo, sean buenos o malos, pasan, lo que se mantiene siempre eres Tú y tu alma siempre ahí, siempre estás tú para contar con tu propia compañía, haga el tiempo que haga, y es lo más valioso de todo, por mucho que por fuera no HAGAS LO QUE CREES QUE DEBERIAS y asome la culturizada culpa, si vives y quieres vivir con ganas, adelante con los cañones, aceptándote tal y como eres.
Todo es posible por dentro. Lo de fuera es accidente, y al Ego, tanto al halagador como al destructivo crítico y pisoteador, producido por juicios de otros y tuyos hacia tu persona, mejor no hacerle caso y sí a tus sensaciones y a tus momentos. Vivir es una actividad que puede ser apasionante si no dependes demasiado de las etiquetas que nos han puesto por todas partes... Re-edúcate.

jueves, 8 de junio de 2017

HOY


 Hoy, a pesar del cansancio, o quizá por lo sano de tenerlo, el río va por su cauce reflejando los rayos del sol en calma.
Hoy amanece. Hoy, ya está la luz aquí y uno no siente su cuerpo como cárcel o túnel oscuro en el que habitar, sino que está de vacaciones de la pelea cansina, continua. y absurda del pensamiento estéril. Nunca completamente, pero bastante.
 Hoy simplemente vive sin forzar, y está; y por fin lo que es, quiere ser y debe de ser. coinciden en sí mismos, en uno. Porque no pedimos la luna, sino sólo ser vida en su punto medio, y esa vida que está fuera y dentro se funden con facilidad. Esta noche dormirás muy bien.

jueves, 1 de junio de 2017

SIGUE LA OLA


Hace calor hoy en San Sebastián. Hoy he venido pronto a casa. A mi espalda, tras las ventanas, todo es verde (árboles) con fondo de cielo azul. Se me acaba de pasar por la mente que debería de escribir con la mesa mirando a la ventana, en vez de a la pared, y sólo con levantar la vista vería lo que veo al levantarme y darme la vuelta. 
   Me acabo de levantar; un par de pájaros silban, se oye un ruido parecido a una moto-sierra y el ascensor también hace un ruido lejano. Estoy aquí a las siete y pico de la tarde y no hay nada más que esto, que es un montón, pues no busco nada más; simplemente acabo de leer unos párrafos de una novela de William Boyd tras unos pocos poemas de una chica llamada Alaine, y las ropas encima de mi cama están algo desordenadas. Mi madre está en la cocina, feliz, de ver a los suyos bien. Lo que es una madre. Contenta sólo viendo bien a sus hijos. 
     Lo que es la vida. Nunca como te imaginas cómo va a ser, desde luego, pero ahora me acuerdo de lo vivo y de lo vital que me sentí ayer cenando con unas amigas y un amigo y digo, ¡bien!, qué me dices ahora de lo que decías a una joven psiquiatra el 17 de abril noche, en urgencias. Que siempre iba a ser todo igual y que estabas condenado etc etc etc. Te equivocaste de pleno. No sabes nada de lo que va a pasar en el futuro, es más, puede que venga ahora lo mejor de tu vida, la segunda parte, que en tu caso será la buena quizá, no como ocurre con las películas; entonces, si no sabes nada, como ha quedado demostrado en tus oscuros pronósticos, para qué preocuparte. Eso es lo que te provocaría una mala vida nuevamente: andar ocupándote de cosas que no controlas de antemano, para nada práctico y para quemarte mentalmente. A la porra pues. 

         Así que estate así y sigue la ola.

lunes, 29 de mayo de 2017

ORGULLO HERIDO

Cada vez que juzgas a alguien que te ha tratado mal y te pones a la defensiva irritada en tu pensamiento, te conviertes en un esclavo de esa persona, le das un poder que no debería de tener sobre ti, y del que sólo te liberarás (del malestar que te provoca esa actuación o persona) pasando completamente del tema, dejándolo atrás y centrándote sólo en que te estás tomando un café con leche, o viendo una cosa, o haciendo lo que sea cuando lo estés haciendo, que es lo único y lo más importante que existe y que tienes que hacer, para liberarte de porquería pasada.
También serás esclavo de eso que llamas tu "reputación", que no es más que una entelequia de ideas alrededor de ti mismo, y que te has inventado tú mismo para situar tu orgullo herido a salvo, hiriéndolo más. A tu orgullo herido no le hagas ni caso y se curará él solito sin que intervengas, si no le haces caso ni lo mezclas con otros, y no te pones a la defensiva mental. Vive.
Me da la impresión.

domingo, 28 de mayo de 2017

LEJOS

Anoche soñé que tras una publicación mía, facebook indicaba que ésta había obtenido 100.000 "Me gusta"-s.
Entonces de repente y tras observar ese fenómeno, comprobé con asombro que en mi interior habían aparecido unas letras brillantes. Una tras otra formaban una palabra que hablaba, o de un lugar, o de un estado, no lo sé. La palabra era "LEJOS"...
¿LEJOS? Lejos, lejos... ¿De qué me suena mucho esa palabra? 
Siií, era ese sitio a donde decían, y siguen diciendo algunos ¿insensatos?, que había que llegar en esta vida. Sí,me lo habían dicho, me lo habían puesto como mensaje subliminal continuamente (podios, logros, victorias, felicidad, triunfo, euforia) el hecho de que en ese lugar uno ya estaba muy feliz.
Y yo ya estaba en LEJOS. Donde había que llegar. LO había conseguido.

Pero quería más, debía de llegar más LEJOS, más metas, más objetivos, más medallas y copas, más triunfos, y no estaba contento del todo, necesitaba más, más, más siempre...
Me desperté sudando.

miércoles, 24 de mayo de 2017

PRESENTE


Si se consigue hacer algo de lo que aconseja Ekhart Tolle ("El poder del ahora") y aceptar y vivir sólo el presente, sin hacer caso de pensamientos de luchas internas, y aunque ese solo presente te produzca sensaciones negativas (porque estás mal y punto), y si no rechazas esas sensaciones negativas (lo que las haría más intensas y dolorosas), no quedará espacio para preocuparte por el futuro, y el miedo a éste puede perder mucha intensidad. No te quitará todo el dolor pero libera bastante.

Te lo dice uno que está pasando por una depresión.

¿Algún problema?

miércoles, 17 de mayo de 2017

A PESAR DEL DOLOR

 
La naturaleza era salvaje por lo visto. Por eso se creó la civilización. Por medio (y desde un principio) de guerras, también salvajes, que continúan, también en los países civilizados.

Podría sacar una conclusión cínica, agria o nihilista. 
Pienso que el elemento que nos salvaría de todo eso es el amor en todos sus terrenos, por mucho que a veces lo experimentemos de forma fugaz. La única sabiduría en la que estaría dispuesto a creer sería  ese Amor, que es lo que hace bello e inocente al ser humano. A pesar de seguir ignorando casi todo lo demás. A pesar del dolor que ocupa un lugar que no entiendo.

Puedo ser relativamente feliz.

viernes, 12 de mayo de 2017

Y CUANDO PIENSES QUE YA NO PUEDES MÁS



  Y cuando pienses que ya no puedes más, recuerda que lo pensaste muchas veces y saliste adelante. Y cuando pienses que ya es demasiado, recuerda que a todos les toca mucho y que desesperar o quejarte sólo te debilitará y hundirá más.
   Y cuando veas asomar a la culpa, esa traidora disfrazada en mil conversaciones de forma subliminal, piensa que aquí ni tú ni nadie tiene la culpa de nada, o sea que deja a ese elemento solo y arrinconado.
     Y piensa que no perder la esperanza es clave para que ocurra aquello que esperas que ocurra; quizá no ocurra, pero la esperanza lo hará mucho más posible. 
       Y no pasa nada por estar mal. Esa es la diferencia. Antes te enrabietabas, ahora no. No sirve. No te pongas galones ni te hagas el fuerte por tus "éxitos" y "logros" ni te fustigues por tus "fracasos". Eso es un cuento chino, mejor dicho americano. El sueño de la cultura del esfuerzo y la victoria y toda esa superchería que nunca te sirvió y que ya no te crees.

 Por tanto, piensa que puedes vivir así, y que además, es muy probable que mañana, sí, es probable que mañana consigas levantarte pronto y darle la vuelta a todo esto. Claro que sí. ¿Por qué no? Que sí, que son dos palabras que te ha dicho tu pareja durante tantos años...

jueves, 11 de mayo de 2017

¿RECETAS DE VIDA?



Mis incógnitas básicas nunca serán resueltas. Me haría muy famoso si las resolviese. Los demás tienen las mismas….
En cuanto a las personales, ¿nos conocemos? Algunos más que otros, pero las recetas de vida que mandan psicólogos, gurús, psiquiatras, sacerdotes, budistas y todos los clasificadores de lo trascendente aplicable a lo ordinario y diario van y se contradicen unas a otras.
La moral, en ocasiones, juega todavía un papel demasiado coercitivo y actuar según se dice que hay que hacerlo (¿quién y con qué divina autoridad?) en general, o hacer siempre lo que “la gente” dice que hay que hacer, es a veces imposible incluso hasta para la gente; por lo tanto los que somos gente andamos todos disimulando muchas veces y justificando nuestros actos (en alguna ocasión con medias o menos que medias verdades) y por supuesto, en la calle, siempre estamos bien.
Ante semejante panorama, le dije a mi psiquiatra el otro día, que, para colmo, quienes padecen males psíquicos parece que tuvieran que dar explicaciones sobre lo que hacen bien y no bien. Y los psicólogos y psiquiatras deciden lo que es bueno o malo a veces. Lo que pasa es que unos dicen una cosa y a veces, otros, la contraria.
En el plano general, se puso muy de moda lo de luchar, pero hay gente que opina que es contraproducente y que hay que rendirse a lo negativo para que este pierda fuerza y dejarse fluir. Pero también fluye el río y a veces está lleno de accidentes geológicos y se sale del cauce sin que el hombre haya intervenido.
Resulta que la naturaleza es sabia pero, sin que el hombre haya intervenido también, a veces, ésta, se ha comportado muy violentamente: Huracanes, terremotos, volcanes en acción, desprendimientos…
Las recetas para la felicidad son tantas que uno no sabe a cuál agarrarse.
Unos hablan de la fuerza de voluntad, pero hay psiquiatras que dicen que la Fuerza de voluntad es a veces contraproducente en la depresión. Cuando no hay fuerza, si uno lo intenta y el cuerpo no acompaña, puede pensar que es un vago, que no lo hace bien y frustrarse y culparse equivocadamente. Alguna vez acertadamente.

¿Qué, pues, al final?
Sólo seguir caminando teniendo como principal referente a uno mismo porque los “dicen que” suelen ser demasiado ambiguos y mejor coger de aquí y de allí lo aplicable a tu personalidad (diferente en cada persona y sus circunstancias) y sobre todo de uno mismo. Cada persona necesita su propia guía de auto-ayuda y la lleva dentro. No evitará sufrir, pero también podrá disfrutar mucho.
Tengo ciertas dudas, pero eso es sano, pues lo último que se pretende es sentar cátedra.

martes, 9 de mayo de 2017

11 días 12 noches en el Frenopático


   El Domingo de pascua de Semana Santa ingresé inesperadamente en el Hospital Mental de San Sebastián aquejado de una fuerte depresión. Simple y llanamente creí que había retrocedido tres años de evolución y que volvía a años de auténtico infierno; y no estaba dispuesto a pasarlos otra vez. Creyendo que las cosas estaban en ese plan, no quería, pues, vivir más, que es la información que recibió la psiquiatra de guardia por medio de mis palabras desoladas.

   Salvando los modos matinalmente militares de una voluminosa auxiliar, el trato que recibí fue bastante correcto.
   Vivíamos al cronómetro.  Mejor que te levantases hacia las ocho, antes de que una auxiliar te lo ordenara sin pedírtelo por favor nunca; porque también te ordenaba ducharte y hacer la cama, como o por si no lo fueras a hacer sin recibir la orden. Así que yo lo hacía de antemano. Por no recibir órdenes. Para que luego, total, sobrara bastante tiempo. Pues una vez hecha la cama y elegidas las opciones de comida del día siguiente nos encontrábamos en un pasillo, así, en el pasillo, sí, sin más, marchando o quietos,  callados o charlando, hasta las nueve en punto de la mañana. Ni un minuto más ni  un minuto menos. En punto. Los dos primeros días desayuné en planta. Los siguientes en el comedor inferior. A las nueve y media (en punto también) venía el animador físico-manual, para los que quisieran hacer estiramientos y relajación. Yo andaba alrededor del patio. Una hora. No más ni menos. Hacia las once, o subía al taller (pinté mandalas) o leía. Los lunes, miércoles y viernes venía una mujer a afeitarnos. A las y media de cada hora (en punto) zumo para el que quisiera. A las y veinte, fuego para el que fumase. Yo no fumo. Todos los fumadores me dicen que hago bien. Durante la mañana le atendía a uno, en mi caso casi todos los días, el psiquiatra, que me subió el antidepresivo.

   A la una comíamos y a la una y veinte fuego para fumadores. A las dos, en punto, subíamos a la planta. Para el que no quisiera echar siesta había dos horas muertas de pasillo hasta las cuatro. Antes de las cuatro nos preguntaban si habíamos hecho cacas. Una vez me lo preguntaron mientras vieron que estaba en ello, tras abrir la puerta del W.C.. El único fallo gordo quizá. A las cuatro, ala, a merendar, más comer, malta con leche, galletas y bocadillo. Cuatro  y media visitas. Si no podías salir, se quedaban contigo hasta las seis y  media, o posteriormente podías salir, en mi caso con las visitas, durante esas dos horas o hasta "hora cena". Ocho menos cuarto  de la tarde llegar, lo más tarde; y a las ocho cenar. En punto. Ocho y veinte, fuego otra vez para fumadores. Esperar. Siempre esperar. Charlar, mirar la tele, caminar, ojear alguna revista.... Subir a las nueve. Lo has adivinado: En punto. Hasta las diez y media veía la tele, cosa que no hago en casa; pero no había alternativa, pues hasta las diez y media no me daban una medicación sin la cual no me dormiría.

   Salí de alta a primera hora del viernes 28 de abril de allí. Ahora no pienso lo que dije al principio. No he podido hacer las cosas que me propuse  como me las propuse dentro. Es muy diferente vivir y pensar en aquellos condicionantes o en los que tú debes o/y no debes marcarte. De momento vivo. Hoy  lo estoy haciendo bastante bien; respiración y pulso normal, y todo eso... 

      Y eso es todo amigos.

miércoles, 3 de mayo de 2017

POR QUÉ HE ESCRITO


He escrito porque en momentos sentía la necesidad de desparramar en palabras y frases los sentimientos que había en mi interior. He escrito para contarte, para decirte, para sentirte, para llegarte, para salir de mí. He escrito porque a medida que suelo ir colocando una palabra tras otra siento que hay un nudo en mi interior que se va desatando un poco, que se va soltando en cierto modo, que se va representando en mi ser, liberando parte de mi tensión en la página en blanco y viendo como van durmiéndose  cosas  que  despertaron en cautividad nerviosa, aprisionadas en resistencias interiores.

He escrito porque no quería quedarme atrás. He escrito para estar con vosotros. Para poner mi grano. Para no ser menos ni más, y buscar ser uno. Y he solido escribir pensando que debería leeros más, pero a veces la vida no da para todo.

Seguí escribiendo porque algunos quisieron compartir conmigo lo que yo les presentaba, porque había pedazos de vida, de dolor y de alegría, de empatía al fin y al cabo, en algunos de  los bienes y males presentados. Porque algunos dijeron, me pasa lo mismo a veces también, o te entiendo, porque algunos recibieron y respondieron y correspondieron. Agarraron con valentía el guante lanzado para sostenerlo. He escrito por agradecimiento a las agradecidas y porque necesitaba llegarle a alguien para salir de la soledad que todos compartimos.

He escrito por mí y por otros. He escrito porque a veces duele y otras hace gracia. Porque hay malo pero también mucho bueno. He escrito porque estoy vivo, tengo que vivir, y necesitaba de la palabra.

jueves, 30 de marzo de 2017

PESADILLA

Voy en el autobús que me lleva a mi casa hacia el anochecer. Cuando me doy cuenta de que el bus ha saltado mi parada pido al chófer que me abra la puerta; fuera de parada. No lo suelen hacer pero el chófer es muy amable y lo hace. En cuanto salgo del autobús, o justo ya saliendo, me doy cuenta de que me he dejado la mochila dentro de este. Donde llevo la cartera. Donde llevo el bono-bus de imán electrónico.

En la siguiente escena me veo metido en lo que parece ser un parking general laberíntico. Veo que para salir de las barreras de allí, al igual que sucede con las del topo o tren, necesito el bono-bus, aquí llamado "mugi", pero que no lo tengo; está en el bus. Le explico a una responsable la situación pero ella no me va a dejar salir así por así de ese lugar espectral, da a entender. Por lo visto puedo estar bajo la sospecha de algo ilegal; además, me digo ahora, fuera del sueño y de la pesadilla, ella quizá se preguntaría cómo, si no puedo salir ahora, en algún momento entré.
La responsable me dice que tengo que hablar con la policía. Con un policía entre muchos. Le pregunto si esa noche podré salir y me da a entender que será difícil, que al día siguiente llamarían a cocheras (lugar donde "duermen" los autobuses y donde aparecen los objetos perdidos) para confirmar lo que les digo. Le digo que yo no me puedo quedar toda la noche allí y ella sonríe con condescendencia. Le informo de mis problemas de enfermedad, ante lo que ella dice como entre dientes algo así como "¡me va a chantajear el niño a mí, con esa historia!!...". Más tarde viene otra responsable y me pone en el brazo una tirita con su nombre, según el cual, dice ella, en la zona cinco mil y pico (un número concreto entre más de cinco mil números concretos) con esa referencia, un policía se encargará de mí. Pero me dice que no será fácil encontrar esa zona yendo por ir por cualquier sitio, y que tendré que tener mucha paciencia. Le pregunto si ha leído a Kafka (al que yo sólo leí la metamorfosis) e ignora mi pregunta.
Pienso que sin la medicación nocturna me puede dar una crisis de pánico (sensación de estar enterrado vivo) y que la situación del parking aceitoso, oscuro, espectral e infernal por ser sin salida, ya sería complicada sin enfermedad, pero con enfermedad más. Empiezo a vagar por ese parking del averno. Dentro del bolsillo pantalón palpo que tengo la tarjeta de salida. La saco. Pero no es la auténtica. Es una de colores que nunca vi. Pero saco otra, y es también otra de colores igual a la anterior y saco una posterior igual a las dos anteriores. En ese momento, saco, por sorpresa, la cartera (la que creía haberme dejado en el bus con con el necesario bono-bus para salir de allí) y al verla me hago ilusiones.
Me despierto.
Todavía me estoy recuperando.
Supongo que esa pesadilla deja bien claro que en el subconsciente uno tiene pánico a vivir situaciones absolutamente infernales y torturadoras.

viernes, 24 de marzo de 2017

AGUIJÓN


Si pudiera medir la intensidad del aguijón que se planea sobre uno y dentro de uno ciertas mañanas, y en ciertas tardes, para mirarlo en directo y con calma,  y pudiera sujetarlo, relajarlo, convirtiendo así su amarga punzada en dulce picor,  y hacerlo sin palabras, con la mirada fijada clara en él, sin poner media pastilla más, y sin tener que pensar en topicazos del poco a poco, o el no hay mal que cien años dure, o ya pasará, o paciencia y ya se sabe, o el sólo es por las mañanas sobre todo, y prescindiendo de todos nuestros artificios "brillantes" de rutina mascada ante las mismas preguntas de siempre con las mismas respuestas de siempre, pudiendo decirle de este modo, sin palabras y con los ojos claros, sólo esto algo así como "eh, mírame, vale, cálmate, ocupa tu sitio fuera de mí, deja este lugar limpio como si en él estuviera sólo yo, encima de una arena fina desde la cual mirar el más bello de los mares y todos los más impresionantes colores, sintiendo el mayor de los sosiegos intensos...", si pudiera hacer eso, no estaría yo aquí escribiendo.

Y no acudiría a escribir para obsevarte de esta manera, que más que resistir, pues yo no quiero resistir a nada,  (pues se me hace más grande), escribir en este caso, es aceptar llevarte conmigo; pero ahora recurro al tópico verdadero cuando te digo que el día menos pensado te irás y serás sólo recuerdo.

Ahora sólo quiero sentir mis dedos sobre las teclas mientras escucho esa canción que siempre me abrazó en mi silencio  y me hizo sentir acompañado de la voz natural más bella y armoniosa en relación a un hermoso desgarro algo balsámico en su expresión.

miércoles, 22 de marzo de 2017

SI PUEDES


  Si puedes, ignora la tristeza, si puedes, sigue viviendo independientemente de lo que tu estado de ánimo (alegre o triste, tranquilo o nervioso) haga. Si puedes teclea, si puedes charla, si puedes estate viendo pasar lo malo si es que pasa por ti, como si fuera algo igual a unas nubes externas que no te pertenecen porque tú no eres tus sentimientos. Si puedes y si te acuerdas, pasa de tu mal y recibe con alegría y calor tu bien.

Y entonces ese calor con el café con leche y la música y la cena o cervezas con amigos y las risas, vendrán en cualquier momento, y la noche que parece haber venido a quedarse dentro y que tienes ganas de rechazar pues se confunde con el clima nublado y oscurecido del día, se va como vino, y en esos instantes no te acuerdas de la tristeza profunda que te acompañó o te acompaña en momentos. Sólo piensa en que se pasa y que cuando más importancia le des más fuerza coge sobre ti y más poder  tiene para hacerte daño. Y cuando llegue el sol interior y exterior, de clima o de amistades y risas cariñosas, simplemente siéntelas y piensa que aunque también pasarán, qué buenas son cuando ocurren. Un grupo musical decía que la vida era una sinfonía agridulce. Pues en general sí, a veces no, quién sabe...

Y así vamos pasando de unos colores a otros y no hay momentos iguales a otros ni alegrías o tristezas exactamente iguales a otras y tus estados recorren toda una cromación de paleta muy variada de cualquier pintor misterioso que va dibujando tus estados; pero ojo, piensa que sea como sea el dibujo que algo haya hecho en tu interior, tú tienes cierto poder para, según cómo lo observes o lo trates con tus sentidos, no te haga un mal absolutamente irreparable. Y puedes convertir el dibujo, a veces, de oscuro a brillante. Con cuidado.

lunes, 20 de marzo de 2017

ARBOL

 Viví anestesiado ante la naturaleza muchos años. Desde donde  escribo, cuando abro la ventana, veo un árbol majestuoso, generoso, regalado a mis ojos, imponente, magnífico, siempre ahí, desnudo en otoño e invierno y empieza a florecer ahora en primavera, rodeado de arbustos y enfrente de la ventana un caserío precioso.

Desde hace 40 años han estado ahí. Sin yo buscarlo, he comenzado a sentir ese árbol y esa naturaleza cuyos adjetivos del primer párrafo obviaba y desconocía, hace muy, muy poco tiempo. Y  además también vemos el mar a la izquierda del mirador central de la cocina y el monte Igueldo; se trata de ponerte mirar y a ver. Tantos años seducido por el asfalto, y sin embargo, la quietud y la fuerza centenaria de ese árbol y de los colores de la naturaleza las descubro ahora. Nunca es tarde. Te la encuentras sin forzar. Tantos pensamientos hierven a veces en la cabeza en la ansiedad de este mundo que camina a enorme velocidad,  y miras, y es como si de repente, silencio....Ojalá durase todo el día.

viernes, 17 de marzo de 2017

EL CONCEPTO DE FELICIDAD AUMENTA LA INFELICIDAD


Cuando llega la paz ya casi no hay necesidad de expresión.

En los momentos en los cuales existe la más neutra de las paces, y no la alegría intensa que precede a  la desolación, sino simplemente, una paz de estar tranquilo, así sin más; en esos momentos, digo, lo que parece que "está pasando" te parece bien; y digo lo que parece que "está pasando", pues yo creo que nunca acierto en el diagnóstico de lo que realmente "está pasando", mediatizado por estados de ánimo transmisores de sospechosas informaciones; pero ahora no me parece aburrido.
Hace tiempo que no conozco el aburrimiento. Mis sentimientos intensos anduvieron entre muy bien o bastante bien y dolor o desolación en las últimas semanas. Y no doy batallas por ganadas.
He venido a "Ocio y Tiempo Libre" a ESTAR. Y ya está. Y dentro de mí no hay una inmensa alegría pero tampoco oscuridad ni desolación. Ahora.
Ayer noche, en un momento de desolación, me dije que no quería vivir así siempre.
La vida te engaña en sentimientos, tantas veces. Te hace creer muchas veces, lo que no es. Y para cuando te das cuenta que no era para tanto, ya se fue; y en tu interior sin embargo, si fue para tanto, pues tu interpretación tiene todo el poder de la vivencia de eso que llaman realidad. Y ese para tanto, fue demasiado.
Por tanto me quedaría siempre en este punto,en el que estoy ahora, no me aburre el silencio pero quizá también me engaño.
Porque este punto viene de días y una mañana muy negativas y ahora es como si saliese del agua. Salido del agua, el deseo empezará a molestar pidiendo eso que llaman felicidad; felicidad, cuánto daño ha hecho tu concepto; tú felicidad, que eres una supuesta gran plenitud, creas deseos imposibles de cumplir muchas veces, por lo menos en el cuerpo variable en el que te vivimos; variables orgáinico-químicas, climatológicas y digestivas influyen  mucho en estados que se empeñan en focalizar sólo desde el lado espiritual o psicológico; señores budistas, una vez más, además de SER, somos cuerpo, y el cuerpo manda más de lo que ustedes quieren admitir; tú, "felicidad total", concepto atractivamente envuelto, enciendes  deseos imposibles de saciar totalmente; la plenitud total y absoluta no existe en el cuerpo en el que estoy hecho,  no existes, y eres algo que por empeñarnos en conseguir, se convierte en madre de muchas infelicidades y frustraciones. Es probable que vuelva a pasarme.
Calor entrañable de manta suave, y dulce sensación de abrigo ante las inclemencias violentas de un pasado interior. Cuando vuelvas, vuelve suave.

jueves, 16 de marzo de 2017

CAMBIOS DE ESTRATEGIA


Padecemos y disfrutamos de un clima extraño en este soleado día relativamente frío que, en crónica proximidad, llama a las puertas de una primavera que no sabremos, una vez más en los últimos años, si estará más cerca del otoño que del verano, porque el invierno que hemos tenido ya no obedece a definiciones de ningún diccionario mundial. Pero todavía estamos, cronológicamente, en él.

Y es ahora cuando toca mantener la misma vida de siempre, para cambiarla totalmente de raíz. Y la raíz no puede ser expuesta de forma prosaica, no aquí. Y la raíz es aparentemente un mal, según papeles de diagnósticos y tratamientos. Pero el peligro viene cuando se confunde a la raíz con el árbol, porque de grandes raíces se tambalearon  y cayeron árboles. Y de frágiles raíces se mantuvieron otros elementos.

Sólo mantenerse en pie. Sólo descansar activamente en el sol, para que, sin extasiarnos y dejarnos llevar por la euforia momentánea del gran sol y de los fuegos "artificiales" y la peligrosísima autosatisfacción del "lo hemos conseguido" (no has conseguido NADA), no desgastemos todas las fuerzas en celebraciones tipo "meta conseguida". Porque esas fuerzas las vas a necesitar cuando cambien las tornas; e inevitablemente siempre cambian; del sol al nublado y al revés. Al fin y al cabo no hay cosa más bipolar que la vida. Y tampoco has perdido NADA.
Así que aquí no hay nunca nada perdido ni ganado; en mi punto de vista al menos, en mi sitio. En el año 1997 estuve en un manicomio pensando que todo estaba perdido y en tirarme al tren. Aquí nos tienes a todos mis yo-es, en convivencia conmigo y contigo.
Por tanto, en mi caso, fuera tópicos y clichés y todos los "esto es así o de aquella manera", para estar atento y relajado, pero con el interrogante en la frente. Y como decía Manolo García a "verlas venir en movimiento". Y con reservas guardadas, con la estrategia del, "aparta eso ahora, o ese dichoso proyecto, el proyecto es vivir, que lo supuéstamente más importante (lo que te dijeron que era lo más importante, y lo siguen diciendo) no es nada importante ahora mismo." Cruzo los dedos y espero con mi mente focalizada en este momento pero teniendo muy en cuenta los momentos en que las fuerzas vayan a flaquear.
Aquí nos quedaremos.
Gracias.

miércoles, 15 de marzo de 2017

MI VERDAD

Cuando en el más pronunciado y agudamente oscuro de los túneles,  aunque sea breve, el interior queda ensombrecido en UN grado absoluto de impotencia, que se te presenta de sorpresa, rompiendo todos tus esquemas y el llanto pide salir a cubrir el rostro, y en segundos incomprensibles sale, no importando que ese rostro sea visto así, de esa manera, al descubierto, son las palabras las que quedan.
Y la palabra, las palabras, por lo menos ellas, desde hace 39 meses, con total estupor por mi parte, no me han abandonado en expresión escrita, cuando en forma leída se me hacen más escurridizas.

Y toca ser honestos. Son ya muchos días en los que a las tardes llega el hundimiento psÍquico---físico sorprendiendo con su presencia a un estado que parecía de lucidez y de encuentro, de cierta auto-realización. Pero llega la noche breve negándotelo todo y quitándote las chucherías del sentido.

Mi psiquiatra de toda la vida afirma en breve comunicación, que es transitorio.
Sirve esta situación, para ver que en los túneles más oscuros e inacabables en donde estuve y otr@s están ahora mismo, en casa o encerrados en psiquiátricos, donde todo parece acabarse y parece ser demasiado, y los budistas, para más inri, exigen una no/queja además (cuando el mal podría venir por desordenes organico-químicos que nada tendrían que ver con una imposible presencia del SER en ese caso), para entrar en una paz que no se manifiesta en grado neutro o continuo, en absoluto, sirve, esto, digo, para ver que, más veces de las que uno quiere admitir, ese  uno no puede. Y la confusión y el ego ofendido por lo que considera una humillación de la vida se apropian, y es cuando  todo lo cuestiona el individuo y ni siquiera sabe si debería estar aquí escribiendo estas palabras... Nada sabe.

Y sí que sabe aunque sea eso; pues ante todo este estupor lo único que te queda es la palabra y aunque tengas dudas de si debes de usarla para adornarte y presentarte con ella en público, en ese momento ves esto:
 La palabra, ausente o presente, como expresión del deseo de felicidad, plenitud, belleza, amor, flor, mar y todo lo demás, no me falla. Ella me acompaña. Y por escrito me calma si se la doy a otros. Porque la palabra para mí solo, no me enseña, no es efectiva, no tiene la fuerza que adquiere cuando la dirijo con puntería que trata de afilarse, cual flecha hacia el arco de tu corazón; y  así como dirigida sólo a mí es  una manera de soliloquio con la que nada aprendo, si te la lanzo  desde aquí, entonces la palabra  parece darle cierto sentido a algo o a todo.
Y entonces queda clara una cosa. Parece que sólo nos tranquilizamos si le encontramos un sentido relativamente positivo o lógico a las cosas. Es demasiado obviamente normal. Lo considerado inútil y estéril no llena a nadie. Las personas no cabronas por lo menos necesitamos la palabra en sentimiento para sentirnos, para querernos, o al menos pensar que nos queremos, aunque sea dentro de nuestra confusión. De los demás no sé nada.

AGARRATE AQUI


Me desperté hace siglos, agradecido al despertar.
Dormido estaba con pesadillas. No es una metáfora existencial. Es lo que me ha pasado hoy. ¿Serían las 7? He escrito; he recordado que en un lugar me he podido dejar el mp3 y un USB con información básica para el funcionamiento del universo.
Es entonces, cuando, sabedor de que tengo un ángel de la guarda que siempre me hace re-aparecer carteras cuando las daba por perdidas, he cogido el bus, he ido al lugar donde pude haber dejado el mp3 y el usb, y allí estaban los dos. Andando tenía luchas internas. Pero llevo muchos días andando y las agujetas, si se pone atención en ellas, responden agradecidas al movimiento.
Me meto en tabacalera (en la mediateca); en un ordenador meto el USB y reescribo, y pienso, puf, qué cansino es esto de escribir otro libro; además, esto que me parecía que iba muy  bien, ahora me parece vulgar y corriente. No importa, en otro momento me parecerá que está bien y tampoco importa, porque soy mal juez de mis expresiones. Pero no de mí. Yo valgo porque trato de hacerlo bien. Ya está. Autoestima 10. El siguiente. Y salgo del lugar y vuelven las peleas internas.
Dicen que la meditación relajadora consiste en olvidar o dejar de centrarse en el pensamiento, donde habita el ego, y centrarse en la respiración. El problema es que yo no suelo encontrar mi respiración, y mira que se esconderá bien, pues si no, evidentemente, yo no estaría aquí. Igual hasta no estoy. Inquietante.

Pero también dicen (se ve que soy muy documentado y pavimento de citas célebres y científicamente probadas las calzadas de los textos) que para huir del pensamiento agotador se puede atender a lo interna o externamente vital. A lo que "pasa".
Y ahí me lanzo. Escucho a mi cuerpo sin música, y los músculos me agradecen la atención mientras camino, y me responden bien, pues el de las agujetas de andar mucho, es un "dolor" que no sería casi tal, pues produce placer el  hecho de sentir las piernas, avisadas por un relativo cansancio vital que va descansando con el movimiento.
Y ha salido el sol. En grande. Cielo azul. Y el ayuntamiento me parecía muy bonito. Entonces me he puesto música en los oídos. Y sólo escuchaba la música, no a mi cabeza.
Y por primera vez he visto San Sebastián. Por primera vez he disfrutado de ella. He viajado a una de las ciudades más bonitas del mundo, donde vivía desde hace cuarenta años. Y la arena en marea baja, y el mar, y esa isla majestuosa, y el monte Igueldo. No podía parar de mirar la naturaleza de una bahía que se excede en belleza. 

Y yo estaba unido al paisaje y a la música y no me importaban los pensamientos, pues estos me han dejado, y cómo he disfrutado. Y entonces he pensado que la oscuridad de la mañana, donde mi cuerpo pedía hora de siesta pronto, ha sido un buen puente para llegar a este lugar. Agárrate aquí. Agárrate con fuerza. 
Aquí estamos bien de momento.