miércoles, 22 de marzo de 2017

SI PUEDES


  Si puedes, ignora la tristeza, si puedes, sigue viviendo independientemente de lo que tu estado de ánimo (alegre o triste, tranquilo o nervioso) haga. Si puedes teclea, si puedes charla, si puedes estate viendo pasar lo malo si es que pasa por ti, como si fuera algo igual a unas nubes externas que no te pertenecen porque tú no eres tus sentimientos. Si puedes y si te acuerdas, pasa de tu mal y recibe con alegría y calor tu bien.

Y entonces ese calor con el café con leche y la música y la cena o cervezas con amigos y las risas, vendrán en cualquier momento, y la noche que parece haber venido a quedarse dentro y que tienes ganas de rechazar pues se confunde con el clima nublado y oscurecido del día, se va como vino, y en esos instantes no te acuerdas de la tristeza profunda que te acompañó o te acompaña en momentos. Sólo piensa en que se pasa y que cuando más importancia le des más fuerza coge sobre ti y más poder  tiene para hacerte daño. Y cuando llegue el sol interior y exterior, de clima o de amistades y risas cariñosas, simplemente siéntelas y piensa que aunque también pasarán, qué buenas son cuando ocurren. Un grupo musical decía que la vida era una sinfonía agridulce. Pues en general sí, a veces no, quién sabe...

Y así vamos pasando de unos colores a otros y no hay momentos iguales a otros ni alegrías o tristezas exactamente iguales a otras y tus estados recorren toda una cromación de paleta muy variada de cualquier pintor misterioso que va dibujando tus estados; pero ojo, piensa que sea como sea el dibujo que algo haya hecho en tu interior, tú tienes cierto poder para, según cómo lo observes o lo trates con tus sentidos, no te haga un mal absolutamente irreparable. Y puedes convertir el dibujo, a veces, de oscuro a brillante. Con cuidado.

lunes, 20 de marzo de 2017

ARBOL

 Viví anestesiado ante la naturaleza muchos años. Desde donde  escribo, cuando abro la ventana, veo un árbol majestuoso, generoso, regalado a mis ojos, imponente, magnífico, siempre ahí, desnudo en otoño e invierno y empieza a florecer ahora en primavera, rodeado de arbustos y enfrente de la ventana un caserío precioso.

Desde hace 40 años han estado ahí. Sin yo buscarlo, he comenzado a sentir ese árbol y esa naturaleza cuyos adjetivos del primer párrafo obviaba y desconocía, hace muy, muy poco tiempo. Y  además también vemos el mar a la izquierda del mirador central de la cocina y el monte Igueldo; se trata de ponerte mirar y a ver. Tantos años seducido por el asfalto, y sin embargo, la quietud y la fuerza centenaria de ese árbol y de los colores de la naturaleza las descubro ahora. Nunca es tarde. Te la encuentras sin forzar. Tantos pensamientos hierven a veces en la cabeza en la ansiedad de este mundo que camina a enorme velocidad,  y miras, y es como si de repente, silencio....Ojalá durase todo el día.

viernes, 17 de marzo de 2017

EL CONCEPTO DE FELICIDAD AUMENTA LA INFELICIDAD


Cuando llega la paz ya casi no hay necesidad de expresión.

En los momentos en los cuales existe la más neutra de las paces, y no la alegría intensa que precede a  la desolación, sino simplemente, una paz de estar tranquilo, así sin más; en esos momentos, digo, lo que parece que "está pasando" te parece bien; y digo lo que parece que "está pasando", pues yo creo que nunca acierto en el diagnóstico de lo que realmente "está pasando", mediatizado por estados de ánimo transmisores de sospechosas informaciones; pero ahora no me parece aburrido.
Hace tiempo que no conozco el aburrimiento. Mis sentimientos intensos anduvieron entre muy bien o bastante bien y dolor o desolación en las últimas semanas. Y no doy batallas por ganadas.
He venido a "Ocio y Tiempo Libre" a ESTAR. Y ya está. Y dentro de mí no hay una inmensa alegría pero tampoco oscuridad ni desolación. Ahora.
Ayer noche, en un momento de desolación, me dije que no quería vivir así siempre.
La vida te engaña en sentimientos, tantas veces. Te hace creer muchas veces, lo que no es. Y para cuando te das cuenta que no era para tanto, ya se fue; y en tu interior sin embargo, si fue para tanto, pues tu interpretación tiene todo el poder de la vivencia de eso que llaman realidad. Y ese para tanto, fue demasiado.
Por tanto me quedaría siempre en este punto,en el que estoy ahora, no me aburre el silencio pero quizá también me engaño.
Porque este punto viene de días y una mañana muy negativas y ahora es como si saliese del agua. Salido del agua, el deseo empezará a molestar pidiendo eso que llaman felicidad; felicidad, cuánto daño ha hecho tu concepto; tú felicidad, que eres una supuesta gran plenitud, creas deseos imposibles de cumplir muchas veces, por lo menos en el cuerpo variable en el que te vivimos; variables orgáinico-químicas, climatológicas y digestivas influyen  mucho en estados que se empeñan en focalizar sólo desde el lado espiritual o psicológico; señores budistas, una vez más, además de SER, somos cuerpo, y el cuerpo manda más de lo que ustedes quieren admitir; tú, "felicidad total", concepto atractivamente envuelto, enciendes  deseos imposibles de saciar totalmente; la plenitud total y absoluta no existe en el cuerpo en el que estoy hecho,  no existes, y eres algo que por empeñarnos en conseguir, se convierte en madre de muchas infelicidades y frustraciones. Es probable que vuelva a pasarme.
Calor entrañable de manta suave, y dulce sensación de abrigo ante las inclemencias violentas de un pasado interior. Cuando vuelvas, vuelve suave.

jueves, 16 de marzo de 2017

CAMBIOS DE ESTRATEGIA


Padecemos y disfrutamos de un clima extraño en este soleado día relativamente frío que, en crónica proximidad, llama a las puertas de una primavera que no sabremos, una vez más en los últimos años, si estará más cerca del otoño que del verano, porque el invierno que hemos tenido ya no obedece a definiciones de ningún diccionario mundial. Pero todavía estamos, cronológicamente, en él.

Y es ahora cuando toca mantener la misma vida de siempre, para cambiarla totalmente de raíz. Y la raíz no puede ser expuesta de forma prosaica, no aquí. Y la raíz es aparentemente un mal, según papeles de diagnósticos y tratamientos. Pero el peligro viene cuando se confunde a la raíz con el árbol, porque de grandes raíces se tambalearon  y cayeron árboles. Y de frágiles raíces se mantuvieron otros elementos.

Sólo mantenerse en pie. Sólo descansar activamente en el sol, para que, sin extasiarnos y dejarnos llevar por la euforia momentánea del gran sol y de los fuegos "artificiales" y la peligrosísima autosatisfacción del "lo hemos conseguido" (no has conseguido NADA), no desgastemos todas las fuerzas en celebraciones tipo "meta conseguida". Porque esas fuerzas las vas a necesitar cuando cambien las tornas; e inevitablemente siempre cambian; del sol al nublado y al revés. Al fin y al cabo no hay cosa más bipolar que la vida. Y tampoco has perdido NADA.
Así que aquí no hay nunca nada perdido ni ganado; en mi punto de vista al menos, en mi sitio. En el año 1997 estuve en un manicomio pensando que todo estaba perdido y en tirarme al tren. Aquí nos tienes a todos mis yo-es, en convivencia conmigo y contigo.
Por tanto, en mi caso, fuera tópicos y clichés y todos los "esto es así o de aquella manera", para estar atento y relajado, pero con el interrogante en la frente. Y como decía Manolo García a "verlas venir en movimiento". Y con reservas guardadas, con la estrategia del, "aparta eso ahora, o ese dichoso proyecto, el proyecto es vivir, que lo supuéstamente más importante (lo que te dijeron que era lo más importante, y lo siguen diciendo) no es nada importante ahora mismo." Cruzo los dedos y espero con mi mente focalizada en este momento pero teniendo muy en cuenta los momentos en que las fuerzas vayan a flaquear.
Aquí nos quedaremos.
Gracias.

miércoles, 15 de marzo de 2017

MI VERDAD

Cuando en el más pronunciado y agudamente oscuro de los túneles,  aunque sea breve, el interior queda ensombrecido en UN grado absoluto de impotencia, que se te presenta de sorpresa, rompiendo todos tus esquemas y el llanto pide salir a cubrir el rostro, y en segundos incomprensibles sale, no importando que ese rostro sea visto así, de esa manera, al descubierto, son las palabras las que quedan.
Y la palabra, las palabras, por lo menos ellas, desde hace 39 meses, con total estupor por mi parte, no me han abandonado en expresión escrita, cuando en forma leída se me hacen más escurridizas.

Y toca ser honestos. Son ya muchos días en los que a las tardes llega el hundimiento psÍquico---físico sorprendiendo con su presencia a un estado que parecía de lucidez y de encuentro, de cierta auto-realización. Pero llega la noche breve negándotelo todo y quitándote las chucherías del sentido.

Mi psiquiatra de toda la vida afirma en breve comunicación, que es transitorio.
Sirve esta situación, para ver que en los túneles más oscuros e inacabables en donde estuve y otr@s están ahora mismo, en casa o encerrados en psiquiátricos, donde todo parece acabarse y parece ser demasiado, y los budistas, para más inri, exigen una no/queja además (cuando el mal podría venir por desordenes organico-químicos que nada tendrían que ver con una imposible presencia del SER en ese caso), para entrar en una paz que no se manifiesta en grado neutro o continuo, en absoluto, sirve, esto, digo, para ver que, más veces de las que uno quiere admitir, ese  uno no puede. Y la confusión y el ego ofendido por lo que considera una humillación de la vida se apropian, y es cuando  todo lo cuestiona el individuo y ni siquiera sabe si debería estar aquí escribiendo estas palabras... Nada sabe.

Y sí que sabe aunque sea eso; pues ante todo este estupor lo único que te queda es la palabra y aunque tengas dudas de si debes de usarla para adornarte y presentarte con ella en público, en ese momento ves esto:
 La palabra, ausente o presente, como expresión del deseo de felicidad, plenitud, belleza, amor, flor, mar y todo lo demás, no me falla. Ella me acompaña. Y por escrito me calma si se la doy a otros. Porque la palabra para mí solo, no me enseña, no es efectiva, no tiene la fuerza que adquiere cuando la dirijo con puntería que trata de afilarse, cual flecha hacia el arco de tu corazón; y  así como dirigida sólo a mí es  una manera de soliloquio con la que nada aprendo, si te la lanzo  desde aquí, entonces la palabra  parece darle cierto sentido a algo o a todo.
Y entonces queda clara una cosa. Parece que sólo nos tranquilizamos si le encontramos un sentido relativamente positivo o lógico a las cosas. Es demasiado obviamente normal. Lo considerado inútil y estéril no llena a nadie. Las personas no cabronas por lo menos necesitamos la palabra en sentimiento para sentirnos, para querernos, o al menos pensar que nos queremos, aunque sea dentro de nuestra confusión. De los demás no sé nada.

AGARRATE AQUI


Me desperté hace siglos, agradecido al despertar.
Dormido estaba con pesadillas. No es una metáfora existencial. Es lo que me ha pasado hoy. ¿Serían las 7? He escrito; he recordado que en un lugar me he podido dejar el mp3 y un USB con información básica para el funcionamiento del universo.
Es entonces, cuando, sabedor de que tengo un ángel de la guarda que siempre me hace re-aparecer carteras cuando las daba por perdidas, he cogido el bus, he ido al lugar donde pude haber dejado el mp3 y el usb, y allí estaban los dos. Andando tenía luchas internas. Pero llevo muchos días andando y las agujetas, si se pone atención en ellas, responden agradecidas al movimiento.
Me meto en tabacalera (en la mediateca); en un ordenador meto el USB y reescribo, y pienso, puf, qué cansino es esto de escribir otro libro; además, esto que me parecía que iba muy  bien, ahora me parece vulgar y corriente. No importa, en otro momento me parecerá que está bien y tampoco importa, porque soy mal juez de mis expresiones. Pero no de mí. Yo valgo porque trato de hacerlo bien. Ya está. Autoestima 10. El siguiente. Y salgo del lugar y vuelven las peleas internas.
Dicen que la meditación relajadora consiste en olvidar o dejar de centrarse en el pensamiento, donde habita el ego, y centrarse en la respiración. El problema es que yo no suelo encontrar mi respiración, y mira que se esconderá bien, pues si no, evidentemente, yo no estaría aquí. Igual hasta no estoy. Inquietante.

Pero también dicen (se ve que soy muy documentado y pavimento de citas célebres y científicamente probadas las calzadas de los textos) que para huir del pensamiento agotador se puede atender a lo interna o externamente vital. A lo que "pasa".
Y ahí me lanzo. Escucho a mi cuerpo sin música, y los músculos me agradecen la atención mientras camino, y me responden bien, pues el de las agujetas de andar mucho, es un "dolor" que no sería casi tal, pues produce placer el  hecho de sentir las piernas, avisadas por un relativo cansancio vital que va descansando con el movimiento.
Y ha salido el sol. En grande. Cielo azul. Y el ayuntamiento me parecía muy bonito. Entonces me he puesto música en los oídos. Y sólo escuchaba la música, no a mi cabeza.
Y por primera vez he visto San Sebastián. Por primera vez he disfrutado de ella. He viajado a una de las ciudades más bonitas del mundo, donde vivía desde hace cuarenta años. Y la arena en marea baja, y el mar, y esa isla majestuosa, y el monte Igueldo. No podía parar de mirar la naturaleza de una bahía que se excede en belleza. 

Y yo estaba unido al paisaje y a la música y no me importaban los pensamientos, pues estos me han dejado, y cómo he disfrutado. Y entonces he pensado que la oscuridad de la mañana, donde mi cuerpo pedía hora de siesta pronto, ha sido un buen puente para llegar a este lugar. Agárrate aquí. Agárrate con fuerza. 
Aquí estamos bien de momento.

martes, 14 de marzo de 2017

CICLOTIMIAS EN ESENCIA

Ciclotiamia: wikipedia.


"Se caracteriza por la presencia de múltiples episodios de hipomanía (ánimo y energía elevados) con o sin irritabilidad, junto con episodios alternantes de depresión leve o moderada que no llegan a cumplir los criterios básicos para el diagnóstico de un episodio depresivo mayor." Wikipedia también es humana pues las cosas nunca son exactamente como indican diccionarios. Menos mal.

No me considero ciclotímico, sí bipolar, lo que pasa es que llevo una racha de estas.

A la mañana entrevista a una política de servicios sociales. Hablamos con una persona que me quita de golpe todos los prejuicios y abanderamientos previos. Es una persona. Pero como pertenece al PNV se me habían metido clichés anteriores el sábado, cuando me enteré de la entrevista. Para que luego me queje de tópicos, clichés y estigmatizaciones de otros hacia nosotros. Porque ¿dónde terminan los otros y empezamos nosotros?. ¿En siglas? ¿Y las personas? ¿Dónde estaba tu humanismo al etiquetar?

Porque  esto pensé el sábado por al mañana: "Ah, del PNV, partido inmovilista aficionado al sillón, estéril, de derechas y conservador, no hacen nada; por ultra--capitalistas muy disimulados"

Repito, me encuentro con una persona y le creo, y se me caen etiquetas. Una buena persona. Una política pero buena persona y esforzada, con buena voluntad y sensatez, que nos ha toreado con cariño. Y quizá torear no sería la palabra. Muy agradecido. Marcho a otra plataforma. Son las 13:45 cuando trato de seguir con un libro que va por buen camino. Hundimiento.

Hundimiento. SOS. Vacío. Hueco impresionante en el estómago y en el pecho, todos los hilos del sentimiento, prietos en un punto somatizados. Acudo a la cafetería. Café con leche con palmera. Le cuento a una compañera mi directo. Voy, voy, voy, hablo. Tengo que salir a la calle a respirar, las aguas asoman de las pupilas al borde. Mi mente corre, dice palabras, taxi, casa, cama, esto es terrible, me quemo. 
Pero no. Tengo la fortuna de parar y observarme, respiro y trato de no pensar, el dolor es grande, y lo miro. El ego de la victima o del héroe supuéstamente admirable que "controla" la situación desaparece y el dueño de este cuerpo no  desea depender del aplauso.
El ego desaparece cuando me observo como objeto de estudio. Cuando me escribo en público y me muestro por si de algo ayudo o me ayudo; por si mostrándome en público me puedo ver desde fuera junto con los demás, que observamos una situación ni mejor ni peor que otras. Esto es así. Me observo. Me quedo quieto. Vuelvo con los ojos secos. Hablo con la compañera. Viene otro. Nos sonreímos. Nos compartimos. Nos sonreímos otra vez. Nos damos calor de hoguera en otro día húmedamente lluvioso. Estamos. Somos en dolor y alegría. Tengo el don de la escritura en contra del defecto de fábrica, otros tienen otros dones. Van calmándome, voy calmándoles...

María Martin, Cinta, Ana, Carmen, Julia, Maria Carmen, Ignacio, José María y compañías, vamos estando, vamos viviendo. El partido sigue y nadie es más que nadie. Ni tampoco menos. Un abrazo que os abarque. Y gracias por las identificaciones. Somos humanos para lo bueno, y lo malo nos puede hacer mejores. A todos. No cejéis. Es verdad que a veces el miedo nos quiere hacernos encerrar.nos empuja a desoír a la VIDA. Estamos, seguimos, nuestro calor da nuestro color y nuestro calor y color es importante. Es lo más importante. Gracias a quien me dio el don de juntar letras que tanto me calma, que tanto calor me da y que tanto me pone en contacto con el color y calor de otros.
Quiero, amo,  y eso está por encima de todos los defectos. Con eso basta.
Con eso nos debe de bastar, aquí estamos todos con defectos. Pero podemos amar a pesar de todo.
ESO es lo esencial.