viernes, 20 de abril de 2018

TRATARSE BIEN



  Cuando la paz acude a ti, simplemente disfrutas de cada minuto y no piensas en el mañana o en el ayer. No pasa nada y pasa todo. No hay insatisfacción ni necesidad de llenar el supuesto vacío (que con la paz se convierte en algo lleno de plenitud) con retos, objetivos o apasionantes actividades o proyectos. Aquí bien. No correr.

  Sabes que en cualquier momento puede volver la tormenta pero ya no le tienes miedo porque sabes que es transitoria, como la paz. El que no cambias eres tú, que sigues valiendo lo mismo estés en un estado o en otro y que creés en ti porque no dejas de tratarte bien estés como estés. Tu actitud hacia ti es igual de favorable cuando estás mal (y ahí se tiende a pensar que uno tiene la culpa y tiene que solucionarlo; ni tienes la culpa y como lo soluciones haciéndote el fuerte se te va a poner peor el asunto) que cuando estás bien.

Ahora aprovecho este sol, esta música, esta carretera rural y no me importa no poder hacer lo que debía o quería. Lo acepto y me siento muy bien. Te deseo que te pase lo mismo, pero que cuando estés mal, no desesperes y esperes con, repito por enésima vez, cuidados y amor hacia ti. Es muy difícil que así hagas daño a otros. Porque no te lo haces a ti, que es algo frecuente que nos pasa.

jueves, 19 de abril de 2018

NO HACER NADA


Qué bueno es, cuando te lo puedes permitir a veces, no hacer, sino estar. Eso de perder el tiempo es muy relativo porque las cosas que esta sociedad nos obliga a hacer a veces no diría yo que consistan en aprovechar mucho el tiempo. Y a veces no hay tiempo mejor aprovechado que aquel en el que sólo siendo puedes disfrutar. Y se puede. Vaya si se puede.

TODOS PUEDEN

Hace no muchos meses acudí con mi madre a urgencias psiquiátricas a pedir que me ingresaran de por vida en un psiquiátrico de larga estancia. Se negaron a hacerme el favor.
Yo lo hice porque quería morir pero no quería matarme pues había pedido a la divinidad que mi vida no terminase nunca por mi propia mano.
Si cuento esto no es por dar el espectáculo. Lo cuento porque llevo más de un mes con una gran paz interna y feliz de estar vivo. Agradecido. No lo esperaba pero la vida me ha dado una segunda oportunidad que no pienso desaprovechar.
Puede que vuelva a caer en depresión pero eso no quita para que si yo escribo ciertas cosas últimamente lo haga además de para mí, con intención de hablar a aquellos que pueden estar en una situación cercana a la que describo en los dos primeros párrafos. Quiero decirles que por mi propia experiencia sé que las cosas se superan a veces contra toda falta de esperanza, casi sin querer.
Quiero decirles que confíen, que de verdad, ellos también tienen capacidad para salir. Todos la tienen. Cada uno a su manera, cada uno con sus cartas, todos pueden.
Todo mi cariño a aquellos que fui yo y decirles que se quieran mucho, todo lo que puedan.

Al FINAL SIGUES


Y puede que tú no creas ya en la vida pero la vida sigue dentro de ti y sigues siendo, y conforme el tiempo va pasando puedes llegar a ver que la vida siempre había creído y cree en ti. Porque sigues y vuelves a sonreír cuando creías que todo se había acabado y cuando sólo quedaba oscuridad.

Porque como dijo un amigo mío, para ver la luz más verdadera hay que pasar por la oscuridad, así que cuando ésta o el vacío te cubran, no te desanimes, no te asustes ante tu miedo, déjalo tranquilo; pues siempre, siempre, vuelve a salir el sol en tu vida. Cuando no sepas qué hacer, simple y llanamente deja que la vida ocurra en ti y no te entrometas demasiado. Y si puedes ama mucho, que eso cura. Pero no fuerces nada. La vida a veces tiene para dar y tomar en una sola respiración.

martes, 17 de abril de 2018

MOSQUITO


Tú, mosquito incesante, perspicaz y molesto, tú, obsesión patológica sobre un tema, con el que me vienes a visitar desde hace más de diez años, hoy, no has podido conmigo. 
Hoy has comenzado quemando todas las naves, a puñetazo limpio, pero yo resistía y no has conseguido lo que solías: anularme, hundirme, mandarme a la cama creyendo estar en depresión. Te tengo controlada.

¿Pero sabes por qué? No porque yo sea un ganador, ni un guay, ni uno que sabe cómo son las cosas. No soy nada de eso. Hoy y otros días la técnica ha sido aceptarte en casa como hermana, dejarte hablar y gritar sin entrar a la provocación. Y quererte. Porque si hubiera ido violenta y directamente a por ti, tratando de solucionar por medio del pensamiento, todas las múltiples vertientes de situaciones que me planteabas y que me llevarían al abismo,  si te hubiera respondido agresivamente, hubiera ido contra mí, pues formas parte de mí y yo mismo me hubiera empujado desde el borde del precipicio hacia abajo.

Y simplemente, por puro hartazgo, te he dejado hacer, no he hecho nada contra ti, y como no has encontrado rival, te has calmado y me he calmado.

Hoy hace sol en San Sebastián, el día está bonito y en colores, la tarde huele a primavera de las de verdad y aunque he puesto un vídeo numerosas veces voy a volver a ponerlo para que se vea en que lugar privilegiado vivo, como bien indicó Magdalena.

lunes, 16 de abril de 2018

CONTRA LOS TOPICOS DE LA DETERMINACION


  Ante un día que se te presente en blanco (o en negro al levantarte), en que hayas dormido pero te hayas levantado agotado, y veas ese día como una amenaza dolorosa, déjate llevar. con calma. Ya estás de pie, ya has hecho mucho, cuídate, no te hagas duro, mimate, trátate con amor, recibe el mayor respeto que puedas darte a ti mismo de ti mismo. Las cosas se irán haciendo, no te fuerces ni desesperes ni te alarmes, si puedes. No respondas al cerebro programado. Si hay algo negativo en la cabeza ignóralo, déjalo ir, no eres tú. Siente, no pienses para resolver el día.

 Entonces, dejas aparte el carcelero interior y lo conviertes en amable posadero que está a tu servicio, sin los juicios y los prejuicios de los demás. 
El día ya no parece tan amenazante, el cansancio se lleva como una mochila que ese día hay que cargar y sigues adelante y respiras, y si no llueve y tienes tiempo, admira el paisaje y el milagro de la vida momento a momento. Y todo va siendo y se va haciendo.

p.d: y a los que te digan por dentro palabras tipo: lucha, pelea, dale duro, sé fuerte, haz un esfuerzo, dale duro otra vez, diles que la vida no es un maratón ni un combate de boxeo y que no estás dispuesto a vivirla así, pues a veces quien te derrota eres tú mismo al tensarte y ponerte en posición de alerta. Esa alerta sólo aumenta el miedo, ese miedo hace las cosas más difíciles.

sábado, 14 de abril de 2018

MANDATARIOS INDIGNOS

Amanece en un mundo lleno de guerras. Lejos sí, demasiado lejos. Y cuando las guerras en el interior de uno han terminado y se encuentra con la tregua más aliviadora, no podemos entender que no aprendamos, que los países se entiendan entre sí sólo con condicionantes competitivos y amenazantes, o que muchos de ellos no sólo no se entiendan sino que se ataquen salvajemente. Desde la noche de los tiempos.
Cantidad de ciudadanos pacíficos, cantidad de anónim@s Teresas de Calcutas, entregados a otros y que nunca saldrán en titulares, tienen que aguantar humilde y resignadamente la irresponsabilidad y avaricia de múltiples gobiernos que más que gobernarnos nos llevan por lugares inhóspitos en nombre de la defensa de nuestros intereses, pero sólo lo hacen para eso que se llama "ganar", dinero, poder, lo que sea. Y ganan sobre otros y hacen perder toda humanidad, con una ONU de adorno que nadie respeta.
Muchos gobiernos no son dignos de millones de ciudadanos que no se levantan pensando en cómo fastidiar a otros sino en cómo llevar el día lo mejor posible. Esos numerosos anónimos debieran ser los ejemplos, pero no interesan a los que más ruido hacen.
El estar seguro de que existen, sin embargo, me hace reconciliarme con la humanidad, muy a pesar de que el ser humano no sepa gobernar sin volverse un tarugo muchas veces criminal.