jueves, 6 de julio de 2017

¿CÓMO ME FUMO ESTA VIDA?



  Tras nueve años calamitosos de depresiones e ingresos entre mis 33 y 42 años (2005-2014), y tres buenos tras el 2014, ahora, en 2017, tengo que empezar a fumarme la historia  de mi vida de otra manera. Otra vez.

Lo que me ocurrió entre 2014 y febrero o marzo de 2017 fue una evolución. Le pegué una patada al deber  por el deber y  a un elemento castigador que ejercía sobre mí a diario yo mismo, y sin dejarme disfrutar además. Con esa patada bastó y todo mejoró. Fue un consejo psiquiátrico del hombre que conoce mi cabeza mejor que yo.

Sin embargo, debido a mi trastorno bipolar, en febrero padecí una euforia molesta que derivó en una fuerte depresión en abril. Ingreso y confusión.
Volví, tras el ingreso, a lecturas de 2014; libros de auto-realización, el Ser, la Fuente,  el poder del  Ahora, en fin, quería curarme. Esos libros me los prohibió de alguna manera hace tres años, el psiquiatra que me conoce desde hace 22 años (el hombre del que hablaba arriba).Esas lecturas no son malas si  no hay patología, pero con la que yo sí tengo, que además de bipolaridad incluye obsesividad (personalidad anancástica, la llaman los expertos), mi médico me dijo que sí; argumentó que la práctica de la teoría de esos libros requería constancia; y según él a mí la disciplina y todo lo consistente en constancia y culpas consiguientes me iba fatal en mi vida, pues las obsesiones , miedos y las dudas de toda disciplina (aplacadas en gente "normal") a mí se me disparaban a lo bestia (por patología de culpa, ja) hasta destruirme;  la famosa y aplaudida y cacareada disciplina era (y por lo visto es) por tanto, un problema para mí, más que un elemento de ayuda; me reiteró pues, que esos libros que leía entonces promovían de alguna manera esos elementos que yo encajaba fatal (otros lo hacen muy bien)  y que me pondrían peor. Dejé de leerlos  y de  intentar aplicarlos

Tras el ingreso de este año, ya digo, volví a ellos y tuve muchas crisis de ansiedad y momentos en que creía que tenía la llave de la vida en el bolsillo, nada menos. Predominó la ansiedad... No sé por qué. Sólo sé que el mismo médico del que vengo hablando, me ha vuelto a desaconsejar esos libros nuevamente. Ayer mismo, tras seis días de gran ansiedad.

Lo que tengo que hacer ahora es fácil. Mantenerme en tierra de nadie (no mucho sufrir, no mucho disfrutar todavía), leer algo de literatura y quizá algún día escribiré de forma mucho menos prosaica sobre todo lo que ha pasado y está pasando y estoy comentando por encima. De principio a fin. De momento sigo asistiendo a un centro y sigo asistiendo a MI vida  (que no me parece mía ya) de una manera estupefacta, ante semejante rompecabezas de paradojas.

Porque aunque duele, su gracia tiene.. Todos dicen que si quieres conseguir algo en esta vida vas a necesitar determinación y disciplina. Y resulta que por mi enfermedad y personalidad patológica consecuente, esos dos elementos me destruyen. Tengo que vivir al minuto, como los animales, y con unos mínimos, para que no me dejen familia, amigos y novia, (que paradójicamente me quieren) y sin hacerme programas ni proyectos (los dos libros que escribí no estuvieron planeados, (ni siquiera la diplomatura); salieron y no puedo planear escribir un tercer libro por lo ya explicado; igual saldrá, igual no))....
Por si fuera poco, y lo más importante, tampoco puedo aspirar a mucha paz interior, pues se supone que esta te la dan las enseñanzas budistas (y todas sus equivalentes) o aquellas basadas en el aquí y ahora; o sea, en la auto-realización. Y mi auto-realización ya es imposible pues para llegar a ella hace falta constancia, que es algo que no debo de utilizar pues me hace daño.

Bienvenidos al circo de mi vida. De momento me lo voy a tomar con pachorra, espero y me gustaría. No podré conseguir lo que quiero pero me libro de algunos engorros también. Y así.
 Os quiero.
O eso creo, yo ya no sé nada.

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